domingo, 4 de agosto de 2013

Maria Madre de la Iglesia


Tema Uno Tema Dos Tema Tres
Tema Uno
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                                        Bienvenidos a nuestro Templo.
Queremos invitarlos (as) a que visiten nuestro Templo, pueden hacerlo a traves del enlace e imagenes que adjuntamos en la parte de abajo, tambien les invitamos a Orar con nosotros a traves de ésta peregrinación.
Ingreso al Templo
Acercandonos al Altar saludamos al Señor teniendo presente nuestra vida y obras diciendole:
Lo Siento......
Perdóname......
Gracias.......

ACERQUEMONOS AL ALTAR
TE AMO........................
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Tema Uno
NOS POSTRAMOS ANTE LA CRUZ DE CRISTO Y LE DECIMOS:

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muéveme tus afrentas y tu muerte;

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo yo te amara,
y aunque no hubiera infierno te temiera;

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera. AMÉN.
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 OREMOS ANTE LA CRUZ
 Compartimos RETIRO DE CUARESMA:
LOS AMIGOS DE LA CRUZ
            FRENTE AL ALTAR LOS TEMAS Y ORACIONES SON:
           
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Aunque es canción  meditemos esta como oración y con devoción y entrega digamos
 POSTRADO ANTE LA CRUZ
Postrado ante la cruz en la que has muerto
y a la que yo también te he condenado.
Sólo puedo decirte que lo siento.
Sólo puedo decirte que hoy te amo.
 Y te pido perdón por mis errores,
y te pido perdón por mis pecados,
Perdóname Señor, hoy me arrepiento,
perdóname mi Dios, crucificado.
 Yo he cargado de espinas tu cabeza,
cuando he vuelto la espalda a mis hermanos.
Yo he llenado tu cuerpo de tormentos,
cuando algún semejante he despreciado,
y yo clavo en la cruz tus manos y tus pies,
siempre que a mis amigos yo defraudo.
Perdóname Señor, hoy me arrepiento,
perdóname mi Dios, crucificado.
Yo he colmado tu faz de sufrimiento,
cuando he visto injusticias, y he callado.
Yo he sembrado tu alma de amargura,
al fingir siempre ser un buen cristiano.
  Yo atravieso tu pecho con la lanza,
siempre que espero amor y yo no amo.
Perdóname Señor, hoy me arrepiento,
perdóname mi Dios, crucificado. 
NOS PRESENTAMOS AL SEÑOR PRESENTE EN EL SAGRARIO

NOS CONSAGRAMOS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

En nuestra visita al SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS dediquemos actos de adoración y reparación, compartimos los siguientes vínculos

Jesús CULTO PERPETUO  ...........Descargue este archivo para ver
Corazón de Jesús  OFICIO DIVINO ..................Descargue este archivo para ver
SALUDAMOS LA PRESENCIA DEL DIVINO NIÑO JESÚS
Para orar al DIVINO NIÑO JESUS
 DEL BARRIO 20 DE JULIO—BOGOTÁ COLOMBIA


OREMOS A SAN JOSE
Novena y Oraciones a San José



PARA ORAR AL SEÑOR DE LOS MILAGROS compartimos
Historia y Leyenda del Señor de los Milagros de Buga - Colombia

LA SANTÍSIMA VIRGÉN MARIA SIEMPRE ESTÁ PRESENTE DONDE ESTÁN SUS HIJOS

EN EL MES DE MAYO ADORNAMOS NUESTRO ALTAR CON UN JARDÍN DEDICADO A NUESTRA MADRE 
Con la Santísima Virgen María
 SANTO ROSARIO EN AUDIOSeleccione el DÍA que corresponda y de click en el.

MARIA AUXILIADORA CUIDA Y PROTEGE A SU IGLESIA Y A TODOS LOS QUE LA SALUDAN A SU PASO, SALUDEMOSLA TAMBIEN
  

 Oraciones a Maria Auxiliadora

Para orar y honrar a la Virgen del Carmen


PARA LOS CASOS IMPOSIBLES OFREZCAMOS A SANTA MARTA

TAMBIEN PODEMOS REALIZAR NUESTRA VISITA A TRAVES DE ESTE VINCULO.:

Nuevamente BIENVENIDOS.

EN NUESTRA PARROQUIA TENEMOS DIVERSOS GRUPOS APOSTÓLICOS QUE COMO LAICOS Y SERVIDORES ACOMPAÑAMOS A NUESTRO PARROCO.


GRUPOS APOSTÓLICOS DE LA PARROQUIA




GRUPO APOSTÓLICO DE         MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA COMUNIÓN






GUIAS PARA EL  MINISTRO EXTRAORDINARIO DE LA SAGRADA COMUNIÓN

INTRODUCCIÓN
La Oficina del Culto Divino ha preparado la siguiente guía para los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, tanto en la Misa Dominical como también en otras celebraciones Eucarísticas.

El propósito de estos lineamientos es proveer algunas observaciones y principios generales relacionados con este importante ministerio de la Iglesia. Claramente definen el contenido de la ley litúrgica en esta materia, las exigencias de una buena liturgia Eucarística, y las expectativas de la Iglesia universal y local.

MINISTERIO DE LA SAGRADA COMUNIÓN

Deberá tenerse en cuenta que los ministros ordenados presentes en la celebración de la Eucaristía, son los ministros ordinarios de la Sagrada Comunión, y se espera que ellos distribuyan la Eucaristía, a menos que estén impedidos por enfermedad o por edad muy avanzada. (Inestimable

REQUISITOS
1. La distribución de la Sagrada Comunión durante la misa es verdaderamente un ministerio. Es el ministerio que lleva el sacramento el Cuerpo y la Sangre de Cristo al Pueblo de Dios y da un testimonio de fe de la Presencia Real de Cristo, en la acción de compartir el alimento Eucarístico del sacrificio de Cristo. Por lo tanto, el ministerio debe ser ejercido con la máxima dignidad y reverencia.

 2. Es por estas razones que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ofrece normas claras para la participación de ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión. Cuando no hay suficientes sacerdotes y diáconos disponibles para la cantidad de fieles presentes, los que están autorizados como ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión pueden ser designados a distribuir la Comunión

3. Hombres y mujeres, bautizados y confirmados católicos, de por lo menos 25 años de edad, son elegibles para este ministerio. Deberán ser personas que sinceramente tratan de vivir el mensaje del Evangelio en su vida individual y comunal. Si son casados, deberán estarlo también por la Iglesia (el divorcio no hace a una persona inaceptable para servir como ministro extraordinario de la Sagrada Comunión). Deberán participar fielmente en la Eucaristía dominical y con la gracia de Dios vivir su fe en cada aspecto de sus vidas. Las personas menores de 25 años, deberán ser recomendadas individualmente por sus párrocos para su delegación.

4. Los candidatos para ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión, serán capacitados apropiadamente en su parroquia, recibirán la delegación de parte del Obispo o su Delegado Episcopal para servir en una parroquia en particular, y antes de que sirvan serán comisionados para servicios en la parroquia.

7. Los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión deberán vestir apropiadamente. El uso de símbolos tales como una cruz o medalla, es permitido. Las Albas no son una vestimenta apropiada para estos ministros litúrgicos, ellos son primera y principalmente miembros de la asamblea que da culto, y deben aparecer como tal. 
8. Por lo menos una vez al año, cada comunidad es animada a que haga los arreglos para algún programa o retiro y así renovar la fe, oración y compromiso de los ministros activos. En estas reuniones o retiros podrían incluir conversaciones sobre situaciones o cosas que se han presentado en el curso de su ministerio. 
9. Todos los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión deben ser animados a asistir a talleres diocesanos en liturgia que ofrece la Oficina del Culto Divino, así como también otros talleres relevantes ofrecidos por otras oficinas diocesanas (como el Congreso de Educación Religiosa).

PROCEDIMIENTO DURANTE LA MISA

Si el tabernáculo con el Santísimo Sacramento está en el presbiterio (centro del presbiterio, atrás del altar), los sacerdotes y ministros hacen genuflexión antes y después de Misa, pero no durante la celebración de Misa. Otros ministros hacen la genuflexión cada vez que pasen frente al Santísimo Sacramento (IGMR 274).

10. Los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión son parte de los fieles que forman la nación sagrada. Toman parte activa en la Misa, uniéndose en las oraciones y en los cantos, escuchando la Palabra de Dios, y al ofrecer comunitariamente el Sacrificio. Esta unidad se manifiesta claramente en la uniformidad de gestos y posturas de los fieles. Normalmente deberán sentarse con la asamblea durante la Misa. (IGMR 95, 96).

11. En el momento del Saludo de la Paz, el ministro extraordinario de la Sagrada Comunión se acerca al presbiterio. Después de que el sacerdote y el diácono han recibido la Comunión, los ministros se acercan al altar y se paran en un lugar conveniente para recibir la Sagrada Comunión bajo las dos especies. (IGMR 162, Norma 38)

12. Después de que todos los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión han recibido la Comunión, el sacerdote entrega los recipientes que contienen las especies Eucarísticas al diácono y a los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión (IGMR 162, Normas 40).

13. Terminada la distribución de la comunión, si quedó algo de la Sangre Preciosa, debe ser consumida inmediata y completamente: nunca debe desecharse en ningún lugar ni en el sagrario. Las hostias consagradas que sobran pueden ser consumidas o trasladadas al lugar destinado a la reserva Eucarística. El Vino consagrado no puede reservarse en el tabernáculo para usarlo más tarde. (IGMR 163, 183, 192, Normas 52, 54)

14. Después de la distribución de la Comunión, los ministros nombrados purifican los vasos sagrados en la mesa a un lado. Está permitido dejar los vasos sagrados debidamente cubiertos en la mesa a un lado sobre un corporal para ser purificados inmediatamente después de la Misa. (IGMR 279 y 284b)

15. El Cuerpo de Cristo se administra con las palabras “El Cuerpo de Cristo.” Después de que el comulgante responde “Amén”, se le pone la hostia en la mano o la lengua, de acuerdo a la manera indicada por el comulgante.

16. El Cuerpo de Cristo siempre se le ministra al comulgante. A los comulgantes no se le permite tomar su propia hostia y comulgar por si mismos.

17. Si una hostia se cae al suelo durante la distribución, el ministro debe recogerla, ponerla en el ciborio y consumirla después que ha terminado la distribución

DISTRIBUCIÓN DEL CUERPO DE CRISTO

COMUNIÓN DEL CÁLIZ

18. En la Diócesis de Orange, la Comunión con el cáliz es permitida los Domingos y días Festivos, así como también en las misas diarias. Para asegurarse de que esto se hace de una manera reverente y ordenada, es esencial la disponibilidad de suficientes ministros. Además, deberá llevarse a cabo regularmente una catequesis sobre los aspectos teológicos, litúrgicos y simbólicos de esta práctica. La libertad de cada comulgante de escoger o no la comunión en las dos especies, deberá ser comprendida por la gente.
La Santa Comunión tiene sentido de signo más pleno cuando se hace bajo las dos especies. Ya que en esta forma es donde más perfectamente se manifiesta el signo del banquete eucarístico, y se expresa más claramente la voluntad divina con la que se ratifica en la Sangre del Señor el nuevo y eterno pacto, y se ve mejor la relación entre el banquete eucarístico y el banquete escatológico en el Reino del Padre. (IGMR 281)
Cuando se ofrece a la asamblea la Comunión bajo la forma de Sangre Preciosa, siempre debe estar claro que es la opción del comulgante y no del ministro, recibir el vino consagrado. Claro que los párrocos deben animar a toda la asamblea a recibir la comunión bajo las dos especies (IGMR 284).

19. Cuando los miembros de la asamblea toman del cáliz, ordinariamente debe haber dos ministros del cáliz por cada ministro con el ciborio; pero cada comunidad necesita determinar qué es lo más apropiado. Los ministros deben pararse a una distancia razonable uno del otro para facilitar la procesión de la Comunión y no obstaculizar el fácil movimiento de la asamblea.

MINISTRO DEL CÁLIZ

20. El cáliz se le ofrece al comulgante con las palabras “La Sangre de Cristo”, a lo que el comulgante responde, “Amén”. Generalmente, el comulgante debe sostener el cáliz con firmeza, con ambas manos, y tomar de él. Sin embargo, en el caso de una persona con discapacidad física o débil, el ministro debe estar listo para ayudarle a sostener el cáliz.

21. Después de que cada persona ha recibido la Sangre de Cristo, el ministro debe limpiar la orilla del cáliz con el purificador, y ligeramente darle vuelta al cáliz antes de repetir el procedimiento con el siguiente comulgante.

22. Cualquier peligro de derramar la Sangre Preciosa debe ser cuidadosamente evitado. Si acaso se derramara, el área debe ser señalada, cubierta inmediatamente y purificarlo después de la Misa.

23. Siempre se le da el cáliz al comulgante; nunca debe de administrárselo él mismo. El cáliz nunca debe dejarse en el altar o en otro lugar para ser recogido ni tampoco se debe pasar de un comulgante al otro. El ministro consume el sobrante de la Sangre de Cristo, en la mesa a un lado, después que termina la distribución de la Comunión. La reverencia a la Sangre Preciosa indica que se consumirá totalmente después de la comunión y que nunca será vaciada en algún lugar o en el sagrario. Si es necesario, los ministros deben pedir ayuda a otros ministros. Los ministros asignados deben purificar los vasos sagrados, ya sea después de la comunión o si son muchos entonces después de la Misa. (Normas 44, 52, 53)

COMUNIÓN POR INTINCIÓN

24. Ministrar la Comunión por intinción, o sea, sumergiendo la hostia consagrada en la Sangre Preciosa, está reservado sólo al sacerdote (para instrucciones vea IGMR 287). En la Diócesis de Orange esto no se ejerce, ya que elimina la legítima opción del comulgante de recibir la Comunión en la mano, y también niega el derecho a los fieles de recibir la Comunión bajo la forma de pan solamente. Si un comulgante con hostia consagrada en mano se acerca al ministro que está distribuyendo la Sangre Preciosa, es recomendable que cubra el cáliz con el purificador y le pida al comulgante que hable sobre esto con el sacerdote después de misa.

NIÑOS Y COMUNIÓN DEL CÁLIZ

25. Se les anima a los niños a que reciban la Comunión bajo las dos especies. Debe tenerse cuidado cuando los niños reciben la Comunión del cáliz (suponiendo que los padres desean que el niño reciba el Vino consagrado). Tendrán que ser preparados catequética y litúrgicamente para esta opción.

GUIAS PARA LOS MINISTROS ESPECIALES PARA LOS ENFERMOS

26. Ordinariamente, cada ministro extraordinario de la Sagrada Comunión comisionado, puede llevar la comunión a los enfermos. Sin embargo, puede haber ciertas personas específicamente comisionadas, que son enviadas por la comunidad para ministrar con regularidad a los enfermos de la parroquia.
 Los sacerdotes que tienen responsabilidades pastorales deben procurar que los enfermos y los ancianos, aunque no estén seriamente enfermos o en peligro de muerte, puedan comulgar con frecuencia, y si es posible, diariamente, sobre todo en tiempo de Pascua. (El Cuidado Pastoral a los Enfermos, 72) 

27. Idealmente, los ministros especiales para los enfermos son enviados por la comunidad parroquial cada domingo a llevar la Eucaristía a los que están impedidos de estar presente en la Misa, ya sea por su edad o enfermedad. Usualmente esto se hace después de la oración después de la Comunión. Los ministros pueden ser bendecidos y ritualmente enviados a prolongar la unidad de la Eucaristía a aquellos que están enfermos. La fórmula para el final del ritual puede ser con estas palabras u otras similares:
“Mis hermanos y hermanas, ustedes son enviados a llevar la Palabra de Dios y el Pan de Vida desde esta asamblea, a los miembros enfermos e inválidos de nuestra familia parroquial. Vayan y llévenles nuestro amor y nuestras oraciones en el nombre de Jesucristo el Señor.”  Los ministros pueden ser enviados en esta misma forma también durante la misa diaria.

28. El ministro para los enfermos puede celebrar el servicio de comunión en una de las dos formas: a) en un contexto de liturgia de la Palabra; o b) en una forma más breve que se usa en circunstancias más restringidas (Por favor vea el capítulo 3 del libro “Cuidado Pastoral a los Enfermos”). Se recomienda que cuando sea posible, un grupo de personas enfermas o ancianas se reúna para celebrar la liturgia de la Palabra y el servicio de Comunión en una manera comunal. Si esto no es posible, el ministro debe tratar de celebrar el servicio de Comunión lo más completo posible, dependiendo de las condiciones del paciente.

29. Cuando la Eucaristía se lleva al enfermo, debe ser en una píxide o en un pequeño recipiente cerrado. Lo ideal es que se prepare una mesa con un mantel y una vela encendida para la Eucaristía. Un recipiente con agua bendita también puede estar disponible.

30. Los que cuidan a los enfermos o los miembros de la familia también pueden participar en el servicio de Comunión, y recibir la comunión aún si ya la recibieron ese mismo día.

31. Los sacerdotes con cargo pastoral, también deben procurar que los enfermos que están confinados en casa o en instituciones de cuidados a la salud, tengan disponible el Sacramento de la Penitencia. Los ministros a los enfermos deben rutinariamente recordarles a los que ministran que dicho ministerio está disponible para ellos.

32. Siempre se espera que el ministro extraordinario de la Sagrada Comunión, realice su servicio con la reverencia y el comportamiento esperados ante la presencia del Santísimo Sacramento. Las palabras, acciones y presencia del ministro llevando el Pan y/o Vino consagrados, claramente deben reflejar las palabras, acciones y presencia de Cristo.

VIÁTICO

33. Viático es la celebración de la Eucaristía con una persona moribunda. En el caso necesario y con por lo menos el presunto permiso del sacerdote de la parroquia, el Ministro Extraordinario de la Eucaristía puede llevar el Sacramento al enfermo en forma de Viático, y posteriormente notificarle al sacerdote de la parroquia lo que hizo. (El Código de Derecho Canónico #911.2)

GRUPO APOSTÓLICO SAN VICENTE DE PAÚL


SAN VICENTE DE PAÚL                        (24/04/1581 - 27/09/1660)
SACERDOTE FRANCÉS

 Nació el 24 de abril de 1581 en una pequeña casa rural en las afueras de la aldea de Pouy, a unos cinco kilómetros de la ciudad de Dax, en la región de las Landas, suroeste de Francia. En el lugar de su nacimiento, conocido hoy como Berceau de Saint Vincent de Paul, se levanta una modesta construcción de ladrillo y vigas de madera muy parecida a la casa en que nació Vicente en abril de 1580 ó 1581 (el año exacto no es seguro).

Era el tercero de seis hermanos. La modesta condición de la familia hizo que muy pronto el niño Vicente tuviera que contribuir con su trabajo de pastor de ovejas y de cerdos a la economía familiar. Pronto también dio muestras de una inteligencia despierta, lo que llevó a su padre a pensar que este hijo podía muy bien 'hacer carrera' expresamente, una carrera eclesiástica. Cursó estudios primarios y secundarios en Dax, y posteriormente filosofía y teología en Toulouse durante siete años. Hizo también algunos estudios en Zaragoza. Se ordenó muy joven, a los veinte años, con la intención de ser párroco de inmediato y así poder ayudar a su familia. Parece ser que en 1606 fue capturado por los piratas en un viaje a Narbona y vendido como esclavo en Túnez, aunque logró huir y regresó a Francia. San Vicente de Paúl ejerció durante 20 años como párroco y capellán de una familia aristocrática. Además fue capellán general de las galeras francesas y trabajó en favor de los galeotes.

En el año 1617 fundó la primera Confraternidad de la Caridad, constituida por mujeres acaudaladas dedicadas a ayudar a los enfermos y a los pobres en Châtillon-les-Dombes, cerca de Lyon. En 1622 san Francisco de Sales le nombró superior de los conventos parisinos de la orden de la Visitación de Santa María. Con la ayuda de la familia para la que trabajaba como capellán fundó la Congregación de la Misión, dedicada a predicar entre los campesinos de las propiedades de la familia, y en 1626 estableció una de sus comunidades en el College des Bons-Enfants de París. Además creó otras organizaciones altruistas, como las Hermanas de la Caridad, que se formó en 1633 bajo su dirección y con la ayuda de Santa Luisa de Marillac; a ellas se debe la fundación del Hospital de París.

San Vicente de Paúl falleció en París el 27 de septiembre de 1660. Fue canonizado en 1737 y nombrado patrón de las obras de caridad en 1885.

SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL

La Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) es una organización caritativa católica laica dirigida por voluntarios, creada en París en 1833 por un grupo de laicos católicos entre los que se encontraba quien después sería beatificado por Juan Pablo II; el beato Federico Ozanam.
Su objetivo es ayudar a los pobres para aliviar su sufrimiento y fomentar su dignidad e integridad humana. La Sociedad realiza sus proyectos con el esfuerzo de más de 700.000 voluntarios en 142 países que atienden cada año a cerca de 17.000.000 personas en cualquier parte del mundo y ante cualquier tipo de necesidad. Ayudan en catástrofes humanitarias tales como tsunamis y terremotos o situaciones de guerra.

 QUÉ  ES LA  SOCIEDAD  SAN VICENTE DE PAÚL ?

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES

Es una sociedad Católica Internacional de laicos, fundada en PARÍS ( Francia) el 23 de Abril  de 1833 por el joven estudiante de la Universidad de la Sorbona, FEDERICO OZANAM Y SUS COMPAÑEROS. Puesta bajo el patrocinio de Nuestra Señora la Virgen María y de San Vicente de Paúl, tiene por reocupación constante, renovarse y adaptarse a las condiciones cambiantes del mundo.
De carácter católico  está abierta a todos aquellos  que deseen vivir su fe en el amor y en el servicio a sus hermanos. En algunas circunstancias se pueden acoger cristianos de otras confesiones o creencias, mientras se adhieren a sus principios.

QUIENES SOMOS ?

La sociedad la componen los miembros asociados, que son todas aquellas personas inscritas como tales en sus libros; quienes se someten en acto solemne al “ VOTO DE COMPROMISO” ( antes promesa vicentina ), a cumplir con sus deberes y a prestar los servicios de caridad conforme a los estatutos y reglamentos.

MISIÓN:

La Misión  de la Sociedad, es el crecimiento espiritual de sus socios, la promoción integral de sus acogidos y sus familias, mediante el ejercicio de la caridad y la justicia, mejorando continuamente el ambiente material y espiritual en que viven, a través del contacto de persona a persona, buscando remediar no solo el efecto sino, “ las causas de la pobreza “.

ESPIRITUALIDAD:

Los vicentinos  se esfuerzan por la oración, la meditación  de las Sagradas Escrituras, y por la fidelidad a la enseñanza de la Iglesia; en ser testigos del amor a Cristo en sus relaciones con los más desposeídos, así como en los diversos aspectos de su vida.

DE LOS POBRES:

La Sociedad de San Vicente de Paúl tiene en los pobres la esencia para la realización de sus fines y objetivos. Interpreta la pobreza como carencia de bienes materiales y espirituales. Toda forma de pobreza la compromete en sus programas de Caridad y de justicia.
En las familias pobres que auxilie la Sociedad de San Vicente de Paúl, se debe buscar capacidad y disposición para recibir  la ayuda espiritual y material que la sociedad les pueda brindar; alertar el deseo de promoción y de superación con un propio esfuerzo y llevar el mensaje evangélico con el cual el vicentino busca su santificación y la de la familia beneficiada.

DE LOS ASOCIADOS:
Son socios vicentinos, todas las personas inscritas como tales en los libros, ser consagrados, se comprometen a cumplir los deberes y a prestar los servicios de caridad conforme a los estatutos y reglamentos.


GRUPO APOSTÓLICO DE SANTA LUISA DE MARILLAC

SANTA LUISA DE MARILLAC

 Santa Luisa, nacida el año 1591, era hija de una familia noble. Huérfana de madre muy pronto, su padre le proporcionó una formación extraordinaria en todas las ramas del saber. Era también sumamente piadosa y ejemplar.

A los quince años quiso entrar en un convento de capuchinas, pero la disuadieron por su delicada salud. Muere entonces su padre, y a instancias de sus parientes se casó con el señor Le Gras. Se lee en el proceso de beatificación: "Fue un dechado de esposa cristiana. Con su bondad y dulzura logró ablandar a su marido, que era de carácter poco llevadero, dando el ejemplo de un matrimonio ideal en que todo era común, hasta la oración".

Tuvieron un hijo al que Luisa le tenía un amor sin límites. Esta experiencia maternal le serviría mucho para la futura fundación. Quedó viuda a los treinta y cuatro años. El señor Le Gras murió santamente en sus brazos. Desde entonces decidió entregarse totalmente a Dios y a las buenas obras.

Francia estaba enredada en guerras de religión en el siglo XVI. Pero en el XVII surge con fuerza una pléyade de santos, que realizan una gran tarea: Francisco de Sales, Juana Francisca, Vicente de Paúl, Luisa de Marillac.

Luisa se dirigía con Francisco de Sales, que la encaminó a Vicente de Paúl. Vicente había empezado ya sus ingentes obras de misericordia, como las Caridades, asociaciones al servicio de los pobres.

Luisa pondrá en ellas el toque maternal y femenino, todo su corazón. Recorría los pueblos, reanimaba las cofradías, visitaba a los enfermos y todo quedaba renovado.
Hacían falta más brazos para atender a tantas necesidades. La miseria imperaba en ciertas regiones, donde, según informe al Parlamento "los aldeanos se ven obligados a pacer la hierba a manera de las bestias".

Vicente y Luisa no descansan. Amplían su radio de acción. Otras muchas jóvenes se unen a Luisa para atender a tantos necesitados. Después de un tiempo de noviciado, Luisa y sus compañeras pronuncian sus votos, en la fiesta de la Anunciación de 1634, fecha en que luego renovarán sus votos en todo el mundo las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.

A partir de entonces la bola de nieve se convierte en alud arrollador. Se multiplican las obras en favor de "sus señores los pobres", como gustan llamarlos. Visita a hospitales. Acogida de niños expósitos. Atención a las regiones en guerra. Se extienden a Flandes y Polonia, y luego a todo el mundo. Asilos para pobres. Establecimientos para locos y enfermos mentales. No hay dolencia sin remedio para Luisa y sus compañeras.

A principios de 1655 quedaba canónicamente erigida la Congregación de las Hijas de la Caridad. San Vicente les leyó las Reglas y les dijo: "De hoy en adelante, llevaréis el nombre de Hijas de la Caridad. Conservad este título, que es el más hermoso que podéis tener". Contrariamente a lo que ha ocurrido a otras comunidades, también nacidas para atender a los pobres, las Hijas de la Caridad han permanecido fieles a su carisma.

La actividad desarrollada por Santa Luisa era sobrehumana, a pesar de su débil constitución. Cayó agotada en el surco del trabajo el 15 de marzo de 1660. Vicente, también enfermo, no pudo acompañarla a la hora de la muerte. Le envió este recado: "Usted va delante, pronto la volveré a ver en el cielo". Vicente, cargado de buenas obras, no tardaría en acompañarla.

Los venerables restos de Santa Luisa de Marillac reposan en París, en la casa madre de la Congregación, en la misma capilla de las apariciones de la Virgen de la Medalla Milagrosa a Santa Catalina Labouré. Su fiesta se celebra cada 15 de marzo.



GRUPO APOSTÓLICO DE PROCLAMADORES DE LA PALABRA O LECTORES

GUIA PARA LOS MINISTROS DE LECTURA

¨Siempre…. Cristo está presente en su palabra¨. Al proclamar la palabra de Dios, los lectores están ejerciendo la responsabilidad de meditar en la presencia de Cristo. Dios le habla a los fieles a través de ellos,. El impacto del mensaje de Dios va a depender significativamente de la convicción, la preparación y la manera como se da el mensaje.

La reverencia hacia lasa escrituras, es importante porque la iglesia ve una conexión intima entre la ¨Mesa de la palabra de Dios¨ y la ¨Mesa de la Eucaristia¨.

En una, el pacto Divino se anuncia y la Iglesia crece en su sabiduría; en otra, se renueva el pacto y la Iglesia crece en Santidad.

PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA

1. La proclamación de la Palabra de Dios es verdaderamente un servicio para la Iglesia. Los lectores presentan la Palabra de Dios viva a la asamblea litúrgica. Por lo tanto, el ministerio de la Palabra debe ser tratado seriamente y con gran dignidad. (IGMR 55)
2. La Palabra de Dios no es simplemente leída durante la liturgia. Es proclamada, aunque no con una exhibición teatral. Una proclamación efectiva incluye la entrega del mensaje con claridad, convincente y con un acento adecuado. Exige la habilidad de evocar la fe en los demás, por medio de la demostración de nuestra propia fe. La Proclamación es un ministerio especial que presupone fe. También despierta la fe en aquellos quienes escuchan la Palabra proclamada. (LM- Leccionario para la Misa, Intr. 55)
3. La asamblea debe escuchar la proclamación de las Escrituras en vez de estarlas leyendo en el Misal. Cuando el escuchar es común, los fieles experimentan no solo unidad entre ellos sino también la presencia de Cristo hablándoles a través de la Palabra. Sin embargo, los Párrocos y los lectores necesitan estar atentos a las necesidades especiales de los que tienen dificultades auditivas y para aquellos cuyo idioma es diferente del utilizado en la Misa. (LM Intr. 7, 37).

II.    REQUISITOS

4. Todos los ministros litúrgicos, especialmente los lectores, deben ser debidamente capacitados para su ministerio. Este ministerio de la Palabra requiere habilidad para leer en público, conocimiento de los principios litúrgicos, y un entendimiento de las escrituras. Solamente los lectores capacitados deben ser programados para la liturgia. (IGMR 101, LM Intr. 14)
5. Que los Lectores hayan recibido sus sacramentos de iniciación, que sean Católicos practicantes cuyas vidas dan testimonio de la Palabra que ellos proclaman.
En ocasiones especiales y por razones personales, una persona joven que aún no ha recibido los sacramentos de iniciación (por ejemplo, no ha sido confirmada ni ha recibido la Primera Comunión) se le puede permitir leer durante una liturgia.
6. Los lectores pueden ser enviados públicamente para su ministerio, preferiblemente durante una Misa dominical.
7. Aquellos que actualmente son lectores, deben participar periódicamente en programas de formación.

III.    PREPARACIÓN

8. Para hacer el servicio de la Palabra efectivo, se espera que los lectores estén preparados para su ministerio. La preparación debe ser espiritual, de la escritura y práctica. La preparación espiritual incluye oración sobre el texto y reflexión en su mensaje. La preparación de la escritura incluye comprensión y entendimiento del texto.
La preparación de la práctica incluye dominar las palabras difíciles, aprender la pronunciación correcta y practicar la expresión oral del texto en voz alta.
9. También se espera una preparación inmediata de todos los lectores. Esto requiere que llegue con bastante tiempo antes de la liturgia, encuentre las lecturas en el Leccionario, y arregle el micrófono asegurándose que el sistema del sonido funcione apropiadamente.

IV.    LENGUAJE INCLUSIVO

10. El lector no tiene la libertad de cambiar los textos de las Escrituras. (LM Intr. 111)

V.    MINISTROS DE LA PALABRA

11. De acuerdo a la tradición antigua y las enseñanzas de la Iglesia, las lecturas —con excepción del Evangelio— son proclamadas por ministros laicos. (IGMR 59)
Siendo que la participación de dos lectores—uno para cada lectura— es recomendable, la comunidad parroquial debe esforzarse por tener suficientes lectores para satisfacer este ideal (IGMR 109, LM Intr. 52)
12. La Oración de los Fieles es parte de la Liturgia de la Palabra. Cuando el diácono no está presente, el lector o cantor anuncia las intenciones desde el ambón. (IGMR 138, LM Intr. 53)

VI.    SÍMBOLOS EN LA LITURGIA DE LA PALABRA

13. En el culto, Dios le habla a la comunidad de fe a través de las personas, acciones y objetos. Para asegurar la efectividad pastoral de la Liturgia de la Palabra, es importante poner mucha atención a los símbolos de la liturgia. Los símbolos que son esenciales para cualquier celebración de la Palabra, son: el lector, el libro y el ambón. A continuación, un breve comentario sobre cada uno de ellos en el orden mencionado.
14. Los ministros lectores, como uno más de la asamblea que da culto, se espera que participe en toda la liturgia. Dentro de la Misa, cada lector debe participar activamente en la liturgia entera. No es apropiado para un lector participar activamente sólo en la Liturgia de la Palabra. (IGMR 91)
15. El Leccionario y Evangeliario son libros donde está contenida la Palabra y deben estar dignos. Las lecturas siempre son proclamadas de estos libros litúrgicos. Lecturas que no son bíblicas nunca deber sustituir a las lecturas o Salmo Responsorial. (IGMR 57, 349, LM Intr. 12, 35, 36).
16. El ambón es el símbolo de la presencia de la Palabra de Dios en la Iglesia, así como el altar es el símbolo del Sacramento de la Eucaristía. La Liturgia de la Palabra se lleva a cabo desde el ambón. Por lo tanto, el ambón tiene que ser permanente, solemne, digno y prominente. Las velas y otros elementos decorativos pueden ponerse a su alrededor. El ambón se usa para proclamar la Palabra, concretamente, lecturas de la Sagrada Escritura: el Evangelio, la homilía y las intenciones de las Oraciones de los Fieles. El Salmo Responsorial es parte de la Sagrada Escritura, lo ideal es que se cante desde el ambón. El atril se usa más para dirigir el canto, las moniciones, hacer anuncios, etc. Todas las lecturas se hacen desde el único ambón: es inapropiado tener dos ambones. (IGMR 58, 309, LM Intr. 16).

VII.    SILENCIO

17. Para darle a la asamblea la posibilidad de reflexionar sobre la Palabra proclamada, los silencios son muy importantes. El apresuramiento tiene que ser evitado. Debe hacerse una pausa después de decir “Lectura del….” y también antes de “Palabra de Dios”. Otro tiempo de silencio debe ser observado después de cada lectura, antes de que el lector deje el ambón; también debe hacerse un breve silencio después del Salmo Responsorial. Ofrecer una catequesis sobre el propósito y uso apropiado de los momentos de silencio. (IGMR 56, LM Intr. 28)

VIII.    EL ASIENTO DE LOS LECTORES

18. Los lectores necesitan sentarse en un lugar que les permita fácil acceso hacia el ambón. Al tiempo de la Liturgia de la Palabra, el lector se acerca al ambón, lentamente y con reverencia. Si el lector tiene que pasar frente al altar, deberá inclinarse frente a él antes de pasar al ambón. Todos los movimientos que se hagan en la liturgia, tienen que hacerse con dignidad y gracia, nunca apresuradamente. Después de la lectura, el

IX.    CONSEJOS ÚTILES

19. Los lectores empiezan a leer diciendo, "Lectura del Libro del Éxodo" tal como está escrito en el Leccionario. No es apropiado agregar palabras como: “Primera lectura del..."
20. Si el Salmo Responsorial es recitado, los lectores deberán empezar con la antífona. Anunciar "Salmo Responsorial” no es necesario.
21. Los ministros de la Palabra no deben agregar o cambiar ninguna palabra del texto.
22. El título de la lectura, como "Lectura del Libro del Éxodo" y el final, como “Palabra de Dios", deberán distinguirse de entre la lectura misma. Los lectores pueden lograr esto haciendo una pausa de aproximadamente tres segundos después del título y antes de iniciar la lectura en sí, y lo mismo al terminarla y antes de decir “Palabra de Dios.
23. Mientras proclama la Palabra, el lector puede sostener el Leccionario en sus manos o tenerlo sobre el ambón y descansar su mano encima de él. Cualquier cosa que distraiga de la Palabra proclamada, como por ejemplo reclinarse en el ambón, tener sus manos en los bolsillos, o estar intercambiando de un pie al otro, todo esto debe ser evitado. …



GRUPO APOSTÓLICO DE LOS SANTOS VARONES

QUE LOS VARONES OREN EN TODO LUGAR POR TODOS LOS HOMBRES
1 Timoteo 2:1-8

I. Clases de oración.

A. Rogativas (“peticiones, ruegos, súplicas”; “en los papiros es el término regular para una petición a un superior”, WEV). Los que hacen rogativas tienen el sentimiento de necesidad, pues reconocen su propia insuficiencia y la debilidad humana (WB).
B. Oraciones, término general que incluyen las oraciones a Dios por el perdón, por las necesidades de la vida, por la protección y la seguridad, etc.
C. Peticiones (“es un término técnico para allegarse a un rey en intercesión”, WEV).
D. Acciones de gracias. Si alguno solamente hace peticiones sin dar gracias, no entiende la oración. Parece que para muchos “orar” y “pedir” son sinónimos, pero el orar incluye el agradecer tanto como el pedir. Si solamente presentamos a Dios nuestras peticiones sin acciones de gracias, El no se agrada. ¿Por qué debería Dios seguir dándonos lo que le pidamos, si no le damos gracias por lo que ya recibimos? Fil. 4:6, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”.

II. Por todos los hombres.

A. Porque el evangelio es universal, Jn. 3:16; 12:32; Mat. 28:18-20; Mar. 16:15, 16. No es solamente para los judíos, sino también para los gentiles.
1. Dios ama a los hombres. Es benévolo y amistoso para con los hombres. Nos ama y quiere que lo amemos a El. Quiere nuestra amistad, nuestra buena voluntad.
2. Cristo vino al mundo para revelar al Padre y de esa manera mostrar el amor que el Padre tiene por toda la humanidad.
3. Esto quiere decir también que todos los hombres son capaces de recibir al evangelio.
4. Son pecadores perdidos, sí, pero Luc. 15 enseña que pueden ser encontrados. Por eso, debemos orar por todos ellos y para que Dios nos ayude en la búsqueda.
5. La iglesia debe compartir la actitud de Dios hacia los pecadores. Debe buscarlos con toda sinceridad y mostrarles amor para que se salven.
6. “Parecería que en muchos casos se tiene por principio que una persona debe ser respetable antes de ser admitida en la iglesia, y que ésta mirase con desdén a los pecadores que buscan entrar por sus puertas. En realidad es muy difícil para un pecador entrar en la iglesia moderna sin ser blanco de sospechas, de cuestionamientos, de críticas, de miradas poco amistosas” (WB).

B. Por los reyes, “Y entre ellos se incluye a Nerón, que ya había incendiado Roma y había atribuido la conflagración a los cristianos, emprendiendo la persecución contra ellos” (ATR). “Temed a Dios. Honrad al rey” (1 Ped. 2:17). Dan. 4:17 “que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres”.
       1. Esta afirmación es tan correcta en la actualidad como en el tiempo de Daniel.
       2. “¿Por qué orar por estos hombres? Porque efectuará ciertos cambios en ellos y su administración que de otro modo no ocurrirían” (DDW).

C. Y por todos los que están en eminencia. Gobernadores, jueces, senadores, etc.
      1. Hagamos rogativas por ellos para lleguen a conocer la verdad para ser salvos. El evangelio es para ellos también.
      2. También oremos por ellos pidiendo que gobiernen de acuerdo a la voluntad de Dios, para que no haya rebeliones, revoluciones y guerras.

D. Para que llevemos una vida tranquila (1 Tes. 4:11) y apacible (1 Ped. 3:4).
     1. La vida tranquila y apacible es una gran bendición para el cristiano.
     2. Pero “No es cuestión de orar por los gobernadores solamente para poder nosotros vivir libres de persecución, sino para el avance o adelanto del evangelio entre los perdidos (ver. 4), cosa que se realiza más en tiempos de paz internacional” (BHR).

E. En toda piedad (obedece y adora a Dios y respeta los derechos de los hombres) y honestidad (dignidad, 3:4; seriedad, Tito 2:7). Los que viven en honestidad honran a Dios y recuerda que el hombre fue creado a la imagen de Dios.

III. Esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador. Compárese Gén. 1:31.

A. Este mandamiento se puede comparar con el de Mat. 5:44; es posible que para algunos discípulos sea difícil orar por los gobernantes.

B. Pero lo hacemos porque agrada a Dios.

IV. Dios quiere que todos los hombres sean salvos.

A. “Quiere (THELEI). El deseo y la voluntad de Dios hasta allí donde puede influenciar a los hombres” (ATR). Este verbo expresa un “propósito determinado” (MRV). Sin embargo, lamentablemente esto no es el deseo (el propósito determinado) de la mayoría de los hombres; más bien prefieren continuar en el pecado hasta morir, y están resueltos a hacerlo. Estos no pueden culpar a Dios, porque El quiere (es su voluntad) que todos sean salvos. Los hombres rebeldes cometen suicidio espiritual.
B. Muchos textos expresan el deseo de Dios de que los hombres sean salvos (Jn. 3:16; Luc. 15; 19:10; 1 Tim. 1:15; 2 Ped. 3:9), y lo ha mostrado ampliamente. Jesús dice que muchos serán perdidos (Mat. 7:13, 14), pero esto no es el deseo de Dios. El quiere que todos se salven. “Vivo yo, dice El Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?” Ezeq. 33:11.
C. Quiere que todos vengan al pleno conocimiento de la verdad. Efes. 4:13; Col. 1:5, 6.
         1. Por eso, Cristo envió a los apóstoles a predicar a todas las naciones, Mat. 28:19.
         2. Por eso, Dios nos ha dado las Escrituras, Jn. 5:39; 20:31.
         3. Algunos preguntan, “Si Dios quiere salvar a todos, ¿por qué no lo hace?” Porque el evangelio es su único poder para salvar al hombre. Por eso, los únicos que serán salvos serán los que vienen al conocimiento de la verdad.
D. Por eso, le agrada a Dios cuando los cristianos pidan lo que El mismo quiere. Debemos pedir de acuerdo a su voluntad y esto es precisamente lo que El quiere.
E. Los cristianos quieren que todos los hombres sean salvos.
         1. 1 Cor. 10:33, “no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos”.
         2. 2 Cor. 5:20, el mensaje de todo cristiano debe ser, “reconciliaos con Dios”.

V. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. 

A. Debemos orar por todos los hombres, desde los reyes y otros gobernantes eminentes hasta los sojuzgados o esclavizados, porque hay un solo Dios, el único Dios del universo. Rom. 3:30; Gál. 3:20, “Dios es uno”; Efes. 4:6, “un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”. Es el Dios de todos. Es el Padre de los espíritus de todos los hombres (Heb. 12:9). Por eso Dios nos ha dado el evangelio universal, su único poder para salvar a todos, Rom. 1:16.
B. Y hay un solo Mediador entre Dios y los hombres. Hay un solo Dios y el único acceso a El es por medio de Jesucristo. “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Jn. 14:6). (Véase el sermón sobre “Mediador” después del ver. 8).

VI. De lo cual se dio testimonio a su debido tiempo

A. Gál. 4:4, “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley”.
B. Tito 1:3, “y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada”.

VII. Para esto yo fui constituido predicador (heraldo) y apóstol y maestro de los gentiles.

A.    2 Tim. 1:11, “del cual yo fui constituido predicador (1:1) y apóstol (digo la verdad en Cristo, no miento) y maestro de los gentiles”. Rom. 11:13, “apóstol a los gentiles”; Rom. 15:16, “ministro de Jesucristo a los gentiles”; Efes. 3:1, “prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles”. Pablo dice, “digo la verdad .. no miento” (compárese Gál. 1:20; Rom. 9:1) no para convencer a Timoteo, sino por causa de los judíos de Efeso que dudaban de su apostolado.

B.     Muchos judíos no tenían interés en la salvación de los gentiles, sino solamente en disputar sobre fábulas y genealogías (1:4). Por eso, rechazaron el apostolado de Pablo.

C.     En fe y en verdad. Pablo predicó con una fe sincera en el evangelio y lo hizo de acuerdo a la verdad.

D.    En estas cartas de Pablo a Timoteo y a Tito ¿cómo se describe la obra del predicador? “Que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina” (1:3) (véase también Tito 2:15, “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad”); “esto manda y enseña … ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza … ten cuidado de ti y de la doctrina” (4:11, 13, 16); “no reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre, etc.” (5:1, 2); “apártate de los tales” (“si alguno enseña otra cosa”) 6:3-5; “A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman” (5:20) (también 4:2, “redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”).

E. Pablo esperaba que Timoteo, Tito y otros evangelistas siguieran su ejemplo y, al mismo, “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Tim. 2:2).

VIII. Quiero (Fil. 1:12), pues, que los hombres oren en todo lugar.

A. Es obvio que Pablo se refiere a dirigir oraciones, pues no usa la palabra ANTHROPOS (ser humano), sino ANER (varón). Este último término nunca se usa del sexo femenino (WEV). Más bien se usa en distinción de una mujer, Hech. 8:12, “hombres y mujeres”.
B. Los varones deben orar (dirigir oraciones) no sólo en las asambleas regulares de la iglesia, sino también “en todo lugar”. A diario grupos pequeños o grandes de cristianos se juntan en distintos lugares para varias actividades. En toda reunión de los santos los varones deben dirigir oraciones a Dios.
C. Es obvio aquí, como en los ver. 11-15, que las mujeres no deben dirigir el culto o el estudio bíblico en grupos compuestos de hombres y mujeres. “Muchos cristianos modernos son de la opinión de que existían condiciones especiales en Efeso y Corinto que exigían estrictas normas para la mujeres que ahora no son siempre aplicables” (ATR).
         1. Estos creen que las enseñanzas de Pablo sobre el tema son relativos, tratando de problemas locales y culturales
         2. Pero no hay nada en este capítulo (2:11-15) ni en 1 Cor. 14:33-35 que indique que la enseñanza de Pablo se debiera limitar de esa manera.
         3. Por eso, los llamados “cristianos modernos” de los cuales Robertson habla simplemente no quieren aceptar la verdad revelada por el Espíritu Santo.

IX. Levantando manos santas.

A. El énfasis no está en literalmente levantar las manos en oración, sino en levantar manos santas. Compárese el “ósculo santo” (Rom. 16:16; etc.). Pablo no manda que todos literalmente levanten las manos a Dios al orar, pues la Biblia habla de varias posturas del cuerpo en la oración. Mat. 26:20, “se sentó a la mesa con los doce” y dio gracias por el pan y la copa (ver. 26, 27); Mat. 26:39, “se postró sobre su rostro”; Luc. 22:41, “puesto de rodillas” (Hech.20:36); Jn. 11:41, “alzó los ojos a lo alto” (17:1, “levantando los ojos al cielo”); Luc. 18:13 “el publicano, estando lejos (“estando en pie allá lejos” VM; “de pie a cierta distancia”, LBLA); Hech. 16:24, 25, “les aseguró los pies en el cepo … a media noche, orando”.

B. Así pues, Pablo no está dando una ley en cuanto a una postura del cuerpo para la oración, sino que los varones deben dirigir oraciones en todo lugar con toda sinceridad, con una fe no fingida y con buena conciencia.

C. Cuáles son las manos no santas?
            1. “Las manos derramadoras de sangre inocente” (Prov. 6:17; Isa. 1:15).
            2. Las manos que  no sirven y ayudan. Prov. 31:20, “Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al menesteroso”; los que no quieren extender sus manos al menesteroso no deben extenderlas a Dios en oración; (Efes. 4:28; 1 Jn. 3:18).
            3. Las manos del perezoso no pueden ser levantadas a Dios en oración. Prov. 26:15, “Mete el perezoso su mano en el plato;  Se cansa de llevarla a su boca”.

D. Sal. 26:6, “Lavaré en inocencia mis manos,  Y así andaré alrededor de tu altar, oh Señor”. Sal. 28:2, “Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, cuando alzo mis manos hacia tu santo templo”.

E.        Sin ira ni contienda, pues la carnalidad anula la oración (Mat. 5:23, 24). Al orar por los gobernantes no debe haber odio ni el deseo de venganza en el corazón. Según 1 Ped. 3:7, ¿qué estorba la oración? 



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